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El pulido de la piedra natural

El proceso de pulido siempre pasa por tres etapas claves donde la precisión de cada una de ellas es fundamental para no deteriorar la piedra natural.

Paso 1: Desbastado – Primer proceso imprescindible para conservar la calidad, la estética, la funcionalidad y la coloración de la piedra. Se trata del paso previo al pulido y donde se realizan sucesivas pasadas con diferentes discos para preparar la superficie.

Paso 2: Pulido – Es la fase más decisiva donde se opera con unos componentes abrasivos que ayudan a conseguir el buen acabado deseado de la superficie.

Paso 3: Abrillantado – Al finalizar el paso anterior, pasamos a la fase de abrillantado mediante el uso de piedras especiales, fase en la que se puedan incluso obtener los resultados de acabado de las baldosas como recién salidas de fábrica.

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